jueves, 10 de julio de 2014

Lo que sólo es un recuerdo.


Se siente como si hubieses muerto. 
Se siente como si el recuerdo de la palabra que designa tu título fuese un eco resonante en mi memoria. Como si tu presencia en mi fuese un fantasma que deambula y me hiere en los sueños, haciendo surgir desde el fondo de mi alma el llanto más copioso jamás derramado, sabiendo que las manos que me sostenían en mis primeros pasos, el regazo que me consoló tantas veces y las palabras amables y las risas ya no están, se esfumaron... se esfumaron contigo, con lo que quedaba de ti.
Se siente como la soledad me invade sin escapatoria alguna. Siento cómo y cuánto me faltas, pero no se siente la manera de remediarlo, si es que existe.
Siento el dolor que se apodera de mi, un dolor que se transforma en algo físico, una punción constante, intensa y prolongada. Y no puedo decirte nada, porque cuando intento decir que te amo las palabras se atascan en mi mente, y me hieren, con aun más intensidad.