No te gustan las mayúsculas. Pero ambos
sabemos que no es bueno empezar una frase con una negación. Puede que se mal
entienda el mensaje y no se llegue a saber con exactitud de qué tratas, qué
acostumbras hacer, cómo escoges la comida o los lápices, si es que sufres de
frío, de calor o de claustrofobia (…)
Nos reencontramos por primera vez en la vida.
Apareciste diez pasos antes de mis ojos, tu
espalda, tu pelo , el pañuelo tipo palestino blanco y negro, el hilo
tejido artesanal entre tu color trigo y mi apuro por encender el cigarrillo
estropeado, que deseaba morir extraviado entre los pliegues de tu boca.
Ciertamente no fue una bienvenida preguntarte
con cuál esquina me era mejor involucrarme para tomar la dirección correcta de
los semáforos; algo pasó cuando te ofrecí ser mi guía turístico sin cheque a
fecha, sólo una sonrisa era mi pago.
Fue ahí entre mi introducción a la pregunta y
tu rostro apuñalándome como una lluvia de espejos rotos sobre el recuerdo. Fue
ahí cuando supe que existías...
Algo sucedió en ese instante diminuto y al
mismo tiempo el abismo de la última subasta de mi corazón estallando. Eras tú.
Eras el de los ojos idos como olas de playa en medio de una noche de naufragio.
Tus veinte tantos años eran para ese
entonces la lejanía que significaba haberte olvidado... la cámara lenta era la
violencia de sentir que habían muerto siglos sin tenerte así de cerca... la melodía de las olas y el andar de los pájaros..
....I love U 4ever.