jueves, 10 de julio de 2014

Lo que sólo es un recuerdo.


Se siente como si hubieses muerto. 
Se siente como si el recuerdo de la palabra que designa tu título fuese un eco resonante en mi memoria. Como si tu presencia en mi fuese un fantasma que deambula y me hiere en los sueños, haciendo surgir desde el fondo de mi alma el llanto más copioso jamás derramado, sabiendo que las manos que me sostenían en mis primeros pasos, el regazo que me consoló tantas veces y las palabras amables y las risas ya no están, se esfumaron... se esfumaron contigo, con lo que quedaba de ti.
Se siente como la soledad me invade sin escapatoria alguna. Siento cómo y cuánto me faltas, pero no se siente la manera de remediarlo, si es que existe.
Siento el dolor que se apodera de mi, un dolor que se transforma en algo físico, una punción constante, intensa y prolongada. Y no puedo decirte nada, porque cuando intento decir que te amo las palabras se atascan en mi mente, y me hieren, con aun más intensidad.

domingo, 9 de marzo de 2014

Tu y las anécdotas de tu llegada a mi vida.

No te gustan las mayúsculas. Pero ambos sabemos que no es bueno empezar una frase con una negación. Puede que se mal entienda el mensaje y no se llegue a saber con exactitud de qué tratas, qué acostumbras hacer, cómo escoges la comida o los lápices, si es que sufres de frío, de calor o de claustrofobia (…)
Nos reencontramos por primera vez en la vida.
Apareciste diez pasos antes de mis ojos, tu espalda, tu pelo , el pañuelo tipo palestino blanco y negro, el hilo tejido artesanal entre tu color trigo y mi apuro por encender el cigarrillo estropeado, que deseaba morir extraviado entre los pliegues de tu boca.
Ciertamente no fue una bienvenida preguntarte con cuál esquina me era mejor involucrarme para tomar la dirección correcta de los semáforos; algo pasó cuando te ofrecí ser mi guía turístico sin cheque a fecha, sólo una sonrisa era mi pago.
Fue ahí entre mi introducción a la pregunta y tu rostro apuñalándome como una lluvia de espejos rotos sobre el recuerdo. Fue ahí cuando supe que existías... 
Algo sucedió en ese instante diminuto y al mismo tiempo el abismo de la última subasta de mi corazón estallando. Eras tú. Eras el de los ojos idos como olas de playa en medio de una noche de naufragio. Tus veinte tantos  años eran para ese entonces la lejanía que significaba haberte olvidado... la cámara lenta era la violencia de sentir que habían muerto siglos sin tenerte así de cerca... la melodía de las olas y el andar de los pájaros..

martes, 25 de febrero de 2014

cuando te encontre

A veces la vida parece un suicidio luego de mirarlo a los ojos. Sabe perfectamente cómo acumular vacíos en las pupilas, asustarme…

Lo tengo tristemente abrazado a estas raíces que no existen. Mi reincidencia en su pelo se convierte poco a poco en un entrenamiento para un posible récord.

¿Cuándo se acaba lo que aún no ha empezado?

Me enseñó demasiadas veces a retroceder el tiempo con un dedo. Lo importante es no olvidar que si doblas hacia la izquierda puedes volver a verla con su pijama y una media luna sobre su espalda.

Acabo de cerrar las cortinas y no encuentro el reloj para hacer los cambios correspondientes. Tal vez sólo deba aferrarme a una idea específica y sin remuneraciones: desconozco el futuro y en mi agenda sólo está su nombre.-


jueves, 6 de febrero de 2014

Dis-Moi... Dis-Moi... no te quedes solo para tí..

Me preparo para inaugurar la nueva configuración de mi memoria. Hace dos veranos que colgué su nombre en ese mural lleno de fotos junto a la ventana. Recuerdo que era un día par y que andar por la vida sin zapatos era una buena opción para sentirse libre en mitad de diciembre, con el sol delineando nuestros párpados. Es comprensible este cambio de página, me arriesgo a que lo sea con tal de confirmar que alguna vez valió la pena usar la servilleta del almuerzo como poemario. De no ser aceptable la nueva distribución de mis recuerdos, dejaré de arañar finiquitos y me rendiré a una sola idea: " te buscaré, recorreré cinco, siete vidas buscándote en otros abrigos, llamando a la puertas a puertas que nunca se abrirán". Mañana, cuando escojas la salida, estaré atada a todas las maletas posibles, haciendo fuerza con mis pies contra ellas, para no soltar el equipaje, no dejarlo caer, no volar al rincón nublado de mi mente. Hace dos veranos, incontables otoños, llamadas perdidas y buzones estancados que empecé a coleccionar palabras, luego se las decía al oído, como un susurro antes de dormirse. Sólo quería que soñara. Ahora quiero que me ayude a despertar de las antiguas estaciones y las playas nevadas. Me preparo a romper con mi memoria. Y no le regalo una flor porque las murallas no acaban de derribarse



Bienvenida

Las puertas separan espacios. Espacios y escenas. Momentos.

Etapas.

Cuando se quiere recomenzar se abre nuevas puertas. Segundas, terceras, etc.; puertas que llevan a diferentes espacios.

Ésta segunda puerta que estamos cruzando es una nueva oportunidad, un nuevo espacio, un nuevo momento. Estamos compartiendo y abriendo a través de esta puerta mucho de lo que se encuentra en nuestro interior, quizás oculto, quizás no.. Pero en cualquier caso, es un trozo de nosotras impreso en tu pantalla (y en tu mente).

Te damos la bienvenida, querido lector. Siéntete libre de cruzar junto a nosotras, explorar, difundir, comentar... Éste lugar es para eso.

C & O